El embarazo humano es el proceso de gestación por
el cual el feto se desarrolla normalmente durante nueve meses en el interior
del útero de la madre hasta el momento de su nacimiento.
Durante
ese tiempo tanto la madre como el hijo experimentan numerosos cambios.
Conviene que la gestación sea vigilada por un médico especialista en obstetricia
que evalúe la normalidad del proceso y realice los controles necesarios para
poder corregir a tiempo los problemas que surjan.
Detección del embarazo
El
primer síntoma por el que una mujer suele sospechar que está embarazada es la ausencia
de la menstruación. La confirmación se obtiene a través de la realización
de análisis de sangre y de orina.
En
los análisis se detecta la presencia de una determinada hormona producida por
la placenta, la HCG (Hormona Gonadotropina Coriónica).
Estos
test no deben realizarse antes de los 10 días siguientes a la fecundación, pues
el resultado siempre será negativo. Si el test realizado en casa es
positivo conviene acudir al médico que confirmará el resultado mediante un
análisis de sangre.
Desde
la primera consulta el ginecólogo indicará una fecha probable de parto a
partir de la fecha del primer día la última menstruación y los datos sobre el
tamaño del feto obtenidos a partir de la ecografía.
Primer trimestre del embarazo
Se
extiende hasta la semana 12. Éste es el más problemático, en el que muchas
mujeres sufren más molestias y aquel en que se corren más riesgos de aborto.
Los
cambios físicos en las mujeres durante estos tres meses iniciales no son
los más visibles, aunque se produce un aumento del pecho y al final de los
mismos el abdomen ya aparece más o menos abultado.
Durante
este tiempo las futuras madres experimentan molestias como náuseas, mareos,
problemas estomacales, mayor frecuencia en la micción, y presencia de sueño de
forma muy habitual.
Es
muy frecuente que debido a la alteración hormonal el carácter se vuelva
mucho más sensible y surjan apetencias concretas, que popularmente reciben el
nombre de antojos. En muchos casos las mujeres generan ascos a ciertos
olores o sabores. Muchos de estos cambios y molestias desaparecerán al final de
este trimestre.
El
feto en estos tres meses aumenta su
tamaño de forma considerable y empiezan a ser observables algunas partes de su
cuerpo, además de la cabeza, como las extremidades. Su corazón late y el
resto de sus aparatos ya están formándose.
Segundo trimestre del
embarazo
Se
extiende desde la semana 13 a la 26. Durante estos meses las mujeres cambian
notablemente su aspecto aumentando considerablemente de peso. Los mareos y
náuseas desaparecen, pero suelen incrementarse más la micción y las molestias
estomacales como la acidez gástrica.
A
partir del cuarto mes es posible detectar el sexo del bebé que ya tiene
apariencia humana. El porcentaje de acierto es superior en el caso de los
varones. El feto se cubre en este tiempo de una especie de pelusa que recibe el
nombre de lanugo.
Su
desarrollo es vertiginoso, ya tiene claramente formadas todas las partes de su
cuerpo y comienza a realizar movimientos. Su sistema inmunitario empieza
a desarrollarse. Se alimenta a través de la placenta. En el sexto mes puede
medir ya alrededor de 25 centímetros y tener uñas, pelo y poder a abrir los
ojos.
Se
cree que durante este trimestre el feto comienza a adquirir la capacidad de
escuchar los ruidos que se producen en el interior de su madre y
posteriormente los provenientes del exterior.
Tercer trimestre del embarazo
Se
extiende desde la semana 27 hasta el final. Durante el tercer trimestre la
mujer alcanza su peso máximo, presenta frecuentemente hinchazón de piernas,
dolor de espalda y el consecuente cansancio.
La
presión del bebé se hace más intensa sobre el resto de órganos por lo que las
molestias estomacales aumentan, así como la frecuencia de la micción. Se
experimenta también la sensación de falta de aire.
Comienzan
a sentirse las contracciones de Braxton Hicks. No son dolorosas, pues
solo se manifiestan con tensión y endurecimiento del abdomen. Son movimientos
del útero preparatorios para el parto.
El
feto sigue creciendo, la grasa se desarrolla debajo de su piel. Los pulmones
se van terminando de formar y poco a poco aumenta su capacidad para respirar.
Durante
este tiempo pasará del kilogramo a los tres o más de tres kilogramos que pesará
al nacer. Su lanugo se caerá y se colará en posición invertida dispuesto
a venir al mundo.
Precauciones
Las
embarazadas deben tener una serie de cuidados especiales recomendados
por los especialistas. La mayoría de precauciones que recomiendan los médicos
tienen como fin evitar perjuicio alguno sobre la salud del bebé.
Algunas
de las recomendaciones médicas más habituales son las siguientes:
·
Evitar el consumo de tabaco,
alcohol y cualquier otra sustancia nociva para la salud.
·
Mantener una dieta
equilibrada que contenga los aportes nutritivos necesarios.
·
Evitar realizar grandes
esfuerzos físicos.
·
Mantener una actividad
física regular, sin practicar deportes bruscos y siempre dependiendo de las
circunstancias de cada embarazo.
·
No consumir ningún medicamento
que no sea recomendado por un médico que conozca el estado de gestación.
·
Informar a los médicos
del embarazo antes de someterse a
alguna prueba médica como las radiológicas.
·
Visitar al especialista
con la frecuencias que éste recomiende.
Observaciones
Uno
de los avances tecnológicos dentro de este campo, son las ecografías en
cuatro dimensiones que permiten observar al feto con claridad y ser
testigos de sus movimientos, gestos y sollozos.
|