Además
de los métodos anticonceptivos temporales, existe la posibilidad tanto
en el hombre como en la mujer de mediante un procedimiento quirúrgico poner fin
a su fertilidad.
Estos
procedimientos suelen ser irreversibles y por ello sólo son recomendables para
personas adultas que han pensado, reflexionado y decidido que ya no desean
tener más hijos.
Intervención
Es una intervención quirúrgica que se realiza a las mujeres
que voluntariamente quieren renunciar a la capacidad de concebir. Supone un
ingreso hospitalario y la utilización de anestesia general.
La
operación consiste en obstruir las trompas de Falopio. Con esto se
impide que el óvulo llegue al útero y se evita el encuentro entre éste y el
espermatozoide.
Esta intervención no implica que la mujer deje de ovular,
pues la menstruación se seguirá produciendo hasta la menopausia. Tan sólo se
impide que el óvulo sea fecundado.
Se
realiza por laparoscopia, introduciendo un tubo fino y flexible
acompañado de una lente que transmite imágenes al exterior por las que se guía
el cirujano en la intervención.
Es
una operación permanente y las posibilidades de que la mujer recupere su
fertilidad son muy escasas. Requeriría someterse a otra intervención
quirúrgica.
Observaciones
La
Pastilla Anticonceptiva de Emergencia (PAE) o píldora del día
después es un tratamiento hormonal que se toma en una o dos dosis y que
impide la ovulación o que el óvulo sea fecundado, dependiendo del momento del
ciclo en que se tome.
Se
usa en los casos en que se han mantenido relaciones sexuales sin protección o
se ha producido algún fallo en el método anticonceptivo utilizado. Debe tomarse
dentro las 72 horas posteriores a la relación.
Se
vende en las farmacias, pero sólo con receta médica. Su éxito disminuye cuanto
más tiempo se tarde en tomarla. Aunque no se le conocen graves efectos
secundarios, es un método para casos urgentes. Si se usase habitualmente
perdería eficacia y podría, por ejemplo, causar trastornos en la menstruación.
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